Un arquitecto del paisaje es un arquitecto que, en vez de edificios, define los espacios entre sí, creando así mucho más que un lugar en concreto. Porque un jardín es siempre un espacio para la fantasía, un rincón en el que puede desenvolverse la vida, un oásis en el que uno tiene la posibilidad de encontrarse consigo mismo. Un lugar, en definitiva, que nos aparta del bullicio de la vida cotidiana.
